El Parlamento Europeo ha adoptado una resolución sobre la "flota fantasma" rusa de petroleros que evade sanciones. Estos buques transportan diariamente petróleo ruso a través de aguas europeas, permitiendo a Moscú financiar la guerra en Ucrania. Las medidas buscan proteger el medio marino y reforzar la eficacia de las sanciones.
Rusia utiliza aproximadamente 600 petroleros antiguos que operan sin seguro adecuado y cambian frecuentemente de bandera. Estas prácticas permiten vender petróleo por encima del precio máximo establecido por el G7+. El objetivo es detener estas actividades ilegales que socavan las sanciones y presentan graves riesgos ambientales.
La resolución pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros implementar medidas urgentes. EMSA recibirá buques adicionales de intervención. La vigilancia de la flota fantasma se intensifica inmediatamente, con informes regulares al Parlamento.
Los ciudadanos europeos tendrán mayor protección contra riesgos de contaminación marina. Los países costeros evitarán enormes costes de limpieza tras vertidos. Se protegerán los sectores turístico y pesquero. Todas las partes involucradas en el transporte marítimo deben cumplir las nuevas normas de transparencia.