El 26 de marzo de 2026, el Parlamento Europeo adoptó a mano alzada un reglamento que ajusta los aranceles y abre contingentes arancelarios para ciertos productos importados de Estados Unidos. Este texto, modificado por los diputados, tiene como objetivo estabilizar las relaciones comerciales tras una serie de aumentos arancelarios estadounidenses decididos por el presidente Trump en 2025. Incluye mecanismos de suspensión en caso de nuevas medidas estadounidenses consideradas contrarias al espíritu del acuerdo marco concluido en agosto de 2025.
En 2025, Estados Unidos impuso aranceles adicionales a las importaciones procedentes de la Unión Europea (UE), alcanzando hasta el 50 % sobre el acero y el aluminio, y el 30 % sobre otros productos. Estas medidas perturbaron el comercio y amenazaron la economía europea, con una caída estimada del PIB de la UE del 0,2 al 0,8 %. En agosto de 2025, la UE y Estados Unidos firmaron una declaración conjunta para un acuerdo marco destinado a lograr intercambios recíprocos, justos y equilibrados. El presente reglamento implementa algunos compromisos de la UE en este marco.
El Parlamento aprobó la propuesta de la Comisión Europea, pero añadió varias enmiendas para proteger los intereses de la UE. Las principales modificaciones son:
El Parlamento también insistió en que estas medidas son temporales y excepcionales, justificadas por razones de seguridad en virtud del artículo XXI del GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio).
El texto fue adoptado a mano alzada, sin recuento individual de votos. Se trata, por tanto, de una aprobación amplia, sin oposición manifiesta.
Este reglamento tiene como objetivo estabilizar las relaciones comerciales con Estados Unidos, lo que puede repercutir en los precios y la disponibilidad de ciertos productos importados. Para los consumidores europeos, podría significar un menor aumento de los precios de los bienes estadounidenses (como algunos productos industriales o agroalimentarios) gracias a aranceles reducidos. Para las empresas europeas que exportan a Estados Unidos, el texto ofrece cierta previsibilidad, pero con salvaguardias para proteger la industria europea en caso de un aumento repentino de las importaciones. Por último, el Parlamento quiso asegurarse de que la UE conserve su capacidad de reaccionar si Estados Unidos adopta medidas comerciales o de seguridad contrarias al espíritu del acuerdo.