El Parlamento Europeo ha rechazado conceder la aprobación de la gestión presupuestaria al Consejo Europeo y al Consejo para el ejercicio 2022. Esta decisión histórica se produce como consecuencia de la falta de cooperación por parte del Consejo en el procedimiento de control presupuestario. La situación afecta a la transparencia y la responsabilidad democrática en el uso de los fondos públicos europeos.
El procedimiento de aprobación representa el control final del Parlamento sobre la ejecución del presupuesto de la UE. Según el artículo 319 del Tratado de Funcionamiento de la UE, el Parlamento tiene la responsabilidad exclusiva de conceder la aprobación. El objetivo es garantizar la transparencia y el control democrático sobre el uso de los fondos públicos.
La decisión fue adoptada en abril de 2024, después de que el Parlamento pospusiera previamente la decisión de aprobación. El procedimiento se basa en los informes del Tribunal de Cuentas Europeo y del Defensor del Pueblo Europeo. El Consejo tiene la obligación legal de cooperar en el procedimiento de control presupuestario, pero lo rechaza desde 2009.
El rechazo de la aprobación afecta a la confianza de los ciudadanos en la gestión financiera europea. La falta de transparencia impide el control democrático sobre el gasto de fondos públicos. La situación subraya la necesidad de mejorar la cooperación institucional para proteger el interés público europeo.
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