El 10 de septiembre de 2025, el Parlamento Europeo aprobó la adhesión de Vanuatu al acuerdo de asociación interino entre la Unión Europea (UE) y los Estados del Pacífico. Esta decisión abre la vía a una integración económica más estrecha entre este pequeño archipiélago del Pacífico Sur y la UE.
El acuerdo de asociación interino (AAI) UE-Pacífico es un acuerdo comercial preferencial firmado en 2009 entre la UE y varios países del Pacífico (Papúa Nueva Guinea, Fiyi, Samoa, Islas Salomón). Permite a las exportaciones de estos países acceder al mercado europeo sin aranceles ni cuotas, a cambio de una apertura progresiva de sus mercados a los productos europeos. Vanuatu, un estado insular de aproximadamente 330 000 habitantes, solicitó adherirse a este acuerdo para beneficiarse de las mismas ventajas comerciales.
El Parlamento Europeo votó a favor del proyecto de decisión del Consejo de la UE que autoriza la adhesión de Vanuatu al AAI. Concretamente, esto significa que Vanuatu podrá exportar a la UE sin aranceles la mayoría de sus productos, especialmente copra, cacao, café y madera. A cambio, Vanuatu deberá reducir progresivamente sus aranceles sobre las importaciones procedentes de la UE, beneficiándose de períodos de transición para proteger sus sectores sensibles. El acuerdo incluye también cláusulas sobre desarrollo sostenible, cooperación regional y respeto de las normas sociales y medioambientales.
La resolución legislativa fue adoptada por 528 votos a favor, 89 en contra y 48 abstenciones. Este amplio apoyo refleja un consenso entre los principales grupos políticos, aunque algunos eurodiputados expresaron reservas sobre el impacto medioambiental del acuerdo o sobre el respeto de los derechos humanos en Vanuatu.
Para los ciudadanos europeos, el impacto directo es limitado. El acuerdo podría conllevar un ligero aumento de las importaciones de productos tropicales como cacao o café procedentes de Vanuatu, pero los volúmenes siguen siendo bajos. En cambio, para los ciudadanos vanuatuenses, el acuerdo representa una oportunidad para desarrollar sus exportaciones y estimular la economía local, lo que puede contribuir a reducir la pobreza y reforzar la resiliencia frente al cambio climático. El acuerdo se inscribe en la estrategia de la UE de apoyar el desarrollo sostenible de los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID) mediante el comercio.