El Parlamento Europeo ha examinado la decisión de la Comisión de autorizar la comercialización del maíz genéticamente modificado DP202216. Este texto adoptado analiza el proceso de autorización y las preocupaciones sobre el impacto ambiental y sanitario. La decisión afecta a productores, consumidores y el medio ambiente europeos.
Basándose en el Reglamento (CE) nº 1829/2003 sobre alimentos y piensos modificados genéticamente, el procedimiento fue iniciado por la empresa Pioneer en 2019. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) emitió un dictamen favorable en febrero de 2024. El objetivo es evaluar los riesgos y beneficios de este organismo modificado genéticamente antes de su autorización.
La decisión de autorización fue adoptada en 2024 tras consultas en los comités especializados. La Comisión Europea es responsable de la aplicación, con seguimiento continuo por los Estados miembros. La EFSA supervisará los aspectos de seguridad alimentaria, y las autoridades nacionales controlarán la aplicación en el mercado.
Los agricultores pueden beneficiarse de mayores rendimientos, pero enfrentan riesgos de dependencia de herbicidas. Los consumidores encontrarán productos derivados de este maíz en el mercado, con garantía de seguridad de la EFSA. El medio ambiente puede verse afectado por el mayor uso de herbicidas y el potencial impacto sobre la biodiversidad. Es importante el seguimiento continuo de los efectos a largo plazo.
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